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Espíritu Franciscano
El franciscanismo es:
- Un cristocentrismo.
Cristo Hombre, la Humanidad de Jesús, los
misterios del hombre-Jesús: su nacimiento,
su acción apostólica, su pasión-muerte-resurrección,
su madre María, sus hermanos, las cosas
y la naturaleza.
- Una eclesiología. Francisco intuye una
sintonía entre Cristo histórico
y Cristo místico desarrollada en la historia
a través de la institución-Iglesia. |
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- Un evangelismo radical, entendido
en sentido muy global, de pobreza absoluta, aceptada
por enamoramiento de Cristo, a quien quiere imitar.
Un sano y bien entendido desprecio del mundo, como
exigencia del amor absoluto a Dios. La humildad y
la simplicidad.
- La fraternidad, entendida también
en sentido radical: relación profunda, amorosa
con todos los hombres, con todas las cosas. Francisco
se reconcilia también con la naturaleza animada
e inanimada. Más que rastros de Dios, ve en
ella imágenes, realidades del Dios amado sobre
las cosas. La comunión fraternal con la naturaleza
equilibra el supuesto desprecio del mundo. No es una
dimensión lírica de su alma de poeta
enamorado, defensor del equilibrio ecológico,
sino entrañable penetración en lo sacro
del universo. Muchas cosas le recuerdan a Cristo,
por eso las ama. Siente amor sensible a la llama de
luz, por eso no querrá apagarla; a la oveja,
porque le recuerda al cordero de Dios. Ama sobre todo
a los sacerdotes, como representantes de Cristo.
Desde esa dimensión amorosa de fe todo le parece
“hermano”: hermano sol, la hermana luna
y las estrellas, el hermano viento, la hermana agua,
el hermano fuego, nuestra hermana madre tierra, nuestra
hermana muerte (del Cántico al hermano sol).
Siente sobre todo amor a los hermanos, los cercanos
de sus “fraternidades” y los lejanos,
a quien ayuda a salvar.
- La alegría del vivir. Procede
de una comprensión optimista de la historia,
del mundo, de la creación-naturaleza. Franciscano-y
el franciscanismo – ayuda a crear un mundo nuevo;
a transformar la historia de su tiempo que era ya
nueva y renovada. La alegría no nace del uso
o abuso de lo temporal, sino del evangelismo sobrenatural,
del descubrimiento de que todo lo que existe es bueno.
- Espiritualidad afectiva.- El franciscanismo,
aun el que se hace ciencia escolástica, continúa
la antigua tradición de la teología
monástica, en la que predomina la voluntad
sobre la inteligencia, el amor sobre el conocer. Por
eso puede considerarse que es el último anillo
de la cadena de la espiritualidad como vida, antes
de que se convirtiera en una pura ciencia.
El autor es Daniel de Pablo Maroto.
Tomado de "Historia de la Espiritualidad Cristiana"
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