Beato
Fray Junípero Serra
(1713-1784)
Religioso español,
desarrolló una importante labor misionera
en los territorios de California; durante su
actividad en esa zona se fundaron los núcleos
de población que darían lugar
a ciudades tan importantes como San Diego y
San Francisco.
Nació en
un pueblito de la isla de Mallorca, conocido
como Villa de Petra, el 24 de noviembre de 1713
y fue bautizado con el nombre de Miguel José
Serra Ferrer. |
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El 14 de septiembre de 1730 ingresó
como religioso en la congregación franciscana
y el 15 de septiembre de 1731 se consagra al Señor
con los votos de pobreza, obediencia y castidad, cambiando
su nombre por el de Fray Junípero.
El 28 de agosto de 1749, se embarcó
en Cádiz, y llegó a Veracruz el 7 de
diciembre del mismo año.

Escritorio de Fray Junípero
Serra |
Tras ocho años
dedicado a la tarea de adoctrinamiento de los
indios en la Sierra Gorda de Querétaro,
regresó al Colegio de San Fernando de
la ciudad de México.
A consecuencia de la expulsión
de los miembros de la compañía
de Jesús en 1767, Fray Junípero
marchó a California en marzo de 1768
y se hizo cargo de las 18 misiones que para
entonces habían fundado los jesuitas
en la Baja California.
En 1769 fundó San Diego
de Alcalá. En 1970 en la bahía
de Monterrey, San Carlos Borromeo. San Antonio
de Padua y San Gabriel Arcángel en 1771
y San Luis Obispo de Tolosa en 1772. |
En enero de 1774, Fray Junípero
regresó a California y continuó promoviendo
la fundación de misiones: San Francisco de
Asís, San Juan Capistrano, Santa Clara y San
Buena Ventura. Todas estas misiones establecidas por
Serra se extendieron hasta la bahía de San
Francisco en las primeras décadas del siglo
XIX.
Fray Junípero Serra evangelizó
los territorios californianos que hoy comprenden el
estado de California en Estados Unidos de Norteamérica
y los estados de Baja California y Baja California
Sur en los Estados Unidos Mexicanos.
Falleció en la misión
de San Carlos Borromeo (Monterrey) el 28 de agosto
de 1784.
Fue Beatificado el 25 de septiembre
de 1988, en la Plaza de San Pedro de la ciudad del
Vaticano, por el papa Juan Pablo II.
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